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martes, 26 de julio de 2011

MANIFIESTO DE LA REVOLUCION DEL PARQUE.

Manifiesto de la Junta Revolucionaria del Parque, 
26 de Julio de 1890.

Al Pueblo:
El patriotismo nos obliga a proclamar la revolución como recurso extremo y necesario para evitar la ruina del país. Derrocar un gobierno constitucional, alterar sin justo motivo la paz pública y el orden social, sustituir elcomicio con la asonada y erigir la violencia en sistema político, sería cometer un verdadero delito de que nos pediría cuenta la opinión nacional. Pero acatar y mantener un gobierno que representa la ilegalidad y la corrupción; vivir sin vos ni voto la vida pública de un pueblo que nació libre; ver desaparecer día por día las reglas, los principios, las garantías de toda administración pública regular, consentir los avances al tesoro, la adulteración de la moneda, el despilfarro de la renta; tolerar la usurpación de nuestros derechos políticos y la supresión de nuestras garantías individuales que interesan a la vida civil, sin esperanza alguna de reacción ni de mejora, porque todos los caminos están tomados para privar al pueblo de gobierno propio; y mantener en el poder a los mismos que han labrado la desgracia de la república; saber que los trabajadores emigran y que el comercio se arruina, porque, con la desmonetización del papel, el salario no basta para las primeras necesidades de la vida y se han suspendido los negocios y no se cumplen las obligaciones; soportar la miseria dentro del país y esperar la hora de la bancarrota internacional que nos deshonraría ante el extranjero; resignarse y sufrir todo fiando nuestra suerte y la de nuestra posteridada lo imprevisto y a la evolución del tiempo, sin tentar el esfuerzo supremo, sin hacer los grandes sacrificios que reclama una situación angustiosa y casi desesperada, sería consagrar la impunidad del abuso, aceptar un despotismo ignominioso, renunciar al gobierno libre y asumir la más grave responsabilidad ante la patria, porque hasta los extranjeros podrían pedirnos cuenta de nuestra conducta, desde que ellos han venido a nosotros bajo los auspicios de una constitución que los ciudadanos hemos jurado y cuya custodia nos hemos reservado como un privilegio, que promete justicia y libertad a todos los hombres del mundo que vengan a habitar el suelo argentino.

Revolución del Parque:

Nace la Unión Cívica Radical


Un levantamiento armado que logra desestabilizar un gobierno y da pie a la fundación de la Unión Cívica Radical, un partido político muy influyente.

Conocida también como revolución del 90’, la revolución del parque fue impulsada por los integrantes de la naciente Unión Cívica para derrocar al, por entonces, presidente Miguel Ángel Juárez Celman.

El motivo

La idea que tenían estos revolucionarios era la de echar del gobierno al presidente Miguel Ángel Juárez Celman, que había llegado a ser primer mandatario tras el gobierno de Julio Argentino Roca, quien era uno de los pilares políticos de la época desde el Partido Autonomista Nacional (PAN).
La causa de este levantamiento fue la grave crisis económica que atravesaba el país desde hacía dos años, la cual había llevado a una desocupación impensada y a una gran caída de los salarios, principalmente.

jueves, 10 de marzo de 2011

Leandro N. Alem

Semblanza de Leandro N. Alem

Recordar la personalidad de Leandro Alem, egregio tribuno de la Democracia, del Federalismo y de las libertades en la República Argentina, fundador de la Unión Cívica Radical; no puede ni debe constituirse en un homenaje de características necrológicas ni mucho menos una oración fúnebre. Porque estamos convencidos que Alem está hoy más vivo que nunca.
Nuestro homenaje a Leandro Alem no puede circunscribirse solamente a la exaltación de esa personalidad apasionado, de esa conducta firme, de esa vida austera, de ese carácter recio, de esa conciencia solidaria, de ese espíritu intransigente tan característicos de su trayectoria pública como jurista, como soldado y héroe de batalla, como poeta romántico, como caudillo de multitudes, como orador de barricada, como legislador y estadista, como líder revolucionario y como H:. Mason que como tal mantuvo contra viento y marea sus ideales, marcando a fuego la historia nacional en los últimos lustros del siglo XIX, perpetuándose en este tercer milenio. Si nos limitáramos tan sólo a considerar a Alem como un hombre de acción y no de ideas, o si juzgáramos su personalidad y a su obra como "un carácter" como solía sostener el General Mitre, nos encontraríamos ante un evidente y palmario error conceptual, desconociendo el verdadero sentido del pensamiento, la obra y la lucha de Leandro Alem.


Alem hacia 1890
Fue Alem un luchador por el derecho del pueblo al sufragio universal como medio de legitimación de las instituciones de la república, porque tenía además la íntima convicción de que el ciudadano debía dejar de ser un mero espectador en el manejo de la cosa pública para convertirse en partícipe activo en la toma de decisiones de los destinos nacionales. Y para hacer efectivo ese derecho inalienable del pueblo, Alem no trepidó en recurrir a la revolución - recurso extremo contenido en la "ley natural de los pueblos", al decir yrigoyeneano - para regenerar las prácticas políticas de nuestra Patria.
Y es así que 26 de julio de ese año estalló la revolución cívico-militar conocida como “Revolución del Noventa” o “del Parque” porque en el Parque de Artillería (hoy Tribunales) se concentró la actividad y el comando revolucionarios. La Junta de Gobierno era presidida por Alem, mientras que el General Manuel Campos, mitrista, comandaba las fuerzas militares revolucionarias. Hubo cantones o trincheras revolucionarias en varios puntos de la capital y de las provincias del interior.
La revolución duró tres días, dejando un saldo de varios muertos y heridos. Finalmente se acordó un armisticio. Campos había negociado con Roca una futura presidencia de Mitre. La Revolución estaba vencida, pero el Gobierno estaba muerto, dijo un senador opositor a Juárez. Hubo una amnistía a los revolucionarios y el presidente debió renunciar siendo sucedido por Carlos Pellegrini, su Vicepresidente.